Querer y amar son dos alelos en paralelos.
Son las cadenas del enamoramiento
Son las columnas del sentimiento.
Son el lugar que habitas con la tierra y cielo.
No es que una lleva a la otra
No es que si nos queremos podemos llegar a amarnos.
No es que amar tiene una forma larga u corta
Es un estado simbólico que viene con entrelazar las manos.
Por una parte quieres al físico
En la segunda parte amas lo intrínseco
Una tercera parte activa lo químico
Y de aquí, en adelante, es muy poco especifico.
Pondré un ejemplo para hacer mas clara su distinción;
¿Puedes querer sin amar?
¿Puedes amar sin querer?
¿Puedes dividir cada emoción y así explicar tu parecer?
Quizás sin querer te enamoraste.
O quizás quieres amarla.
En el segundo caso tu amas, pero tu contraparte no.
Y en primer caso solo debes cumplir lo que imaginaste.
Amar es sencillo.
Que te amen quizás no tanto.
Enamorarse puede ser prender un bombillo.
Enamorarse puede ser atrapar con la mano a un santo.
Quizás esto parezca una crítica
Y quizás el modo irónico que lo hago puede ser algo ácida y cítrica.
Pero, si no aprenden los conceptos de manera empírica.
Tendré que relatarlo, mas adelante, con epopeyas épicas-
Todo aquel que pueda entender la magia de las palabras que aquí les dejo merece el título de rey. Ya que, entender mi magia es un lujo y , por supuesto, es el lujo que tiene por título este espacio.
sábado, 30 de mayo de 2015
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