martes, 30 de septiembre de 2025

Aprendiendo a golpes

Supongo que es este dolor ahuecado

lo que me hace añicos.

Apilo de a poco los tiempos bonitos,

solo para que me cubran mientras me encuentro privado.


Disfruto lo que puedo

para tener memorias de las cuales aferrame.

No es lo que quiero

pero es lo que me toca por apartarme.


Apartarme fue una decision forzada,

que trajo consigo una adaptación hiriente.

Me aparté antes de quedarme sin nada.

y me parte en dos pensar en el mes siguiente.


¿Cuánto se aprende de los golpes?

¿Cuánto se aprende cuando algo se parte?

Son los golpes no avisados los que noquean la mente.

Son esas partes noqueadas las reprimidas en quién sabe qué parte.



miércoles, 10 de septiembre de 2025

La tormenta

Sujeto, verbo y predicado.

Casa de herrero con cuchillos de palo.

Paradojas sin forma que buscan significado

en una guerra avisada que dejara un soldado herido.


Me pregunto si soy el buitre,

o un cazador gastando pólvora en zamuros.

Pero admito que vivir esta soledad se esta haciendo duro,

y esta clase de angustia no me enseña ni que me siente en un pupitre.


En fin...este rio no sonó

y me cayó una avalancha de piedras.

Semanas como esta nada me consuela, nada me alegra.

Solo queda esperar la calma que vendrá luego del titulo.






Golpes al teclado

Si la incertidumbre no me agustiara tanto

quizás el precinto que contiene el llanto

fuese mas eficiente.


Me y te tranco 

cuando quiero comunicar lo que expresa el llanto,

y las lagrimas se vuelven intermitentes.


Por medio de la presente,

aviso que no habrá elocuencia en esto.

Solo sera un atropello verbal,

para ver si puedo soltar

lo que llevo puesto.


sábado, 6 de septiembre de 2025

Buitre

Puedo contener el mar 

pero no las olas ni el salitre.

Es una manera de saber que me erosiona la mente sola,

Solitario e inclemente como la paciencia de un buitre.


Carroñero, ni cazador ni presa.

Carne amarga en descomposición para el paladar.

La ciencia no es degustar, es sobrevivir.

Pensando por qué debo pensar

para poder sentir.

Pienso para ver lo que siento

mientras a veces lo que siento muere y se amarga.

Lo siento… y me amarga.

Y cada vez es más amarga la carne que espera el buitre.


Así suele ser el suelo cutre de las represas,

volviendo a lo que construyo para contener el mar.

Y así son las presas

de este cazador de angustia visceral.

Viendo de lejos como se matan entre otros, neutral, a rastras.

Siguiendo el rastro de otros, obsesiva rareza.

Escucho la agonía de otros, experiencia ingrata.

El pretexto es no interferir en las peleas que el alado no empieza.


Silente por estructura.

Carroñero de afecto por aprendizaje.

Letras ordenadas para y por mi locura

gestada en la tierra del mestizaje


Amor

Tres tristes tragos tragué, Eres tú, es el otro, ya no sé.