domingo, 29 de noviembre de 2015

Confuso

Y he dejado de verte... o verme.
Me siento en el papel para hablar, o hablarme.
Hablarme para decirte, o decirme, que quiero perderte
y perderme.
En ocaciones trato de aclararme la situación en voz alta
para así aclararte la situación...
Confuso es la cuestión pero no busco confudirte, o confundirme.

De alguna manera quiero comunicarte, para comunicarme, que trato de pensar
quizás para poder pensarte, soñar para poder soñarte o callarme
para poder callarte.
Cerrar los ojos hace cada vez las difusa la linea entre tu-tu, yo-yo
y el hecho en el que en algún momento fui tuyo.
Confundo los tiempos verbales,
mis fantasías carnales
y mi linea base se convirtió en una locura estable.

Creo que es momento de dejar de escribirte, o escribirme...
Quizás sea momento sea momento de aceptar que no puedo
avanzar el tiempo aunque pueda predecir mi fin.
Quizás la vida no sea más que bocanadas de aire a mis pulmones.
Pero cuando respirabamos uno cerca del otro era tu aire
el que recorría mi cuerpo y unía estos corazones.
Era esta presencia-ausencia en la cual yo sigo siendo tuyo
pero debo recordamelo a diario para poder recordarte.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Playa

Un cielo de puntillismo centellante,
una luna tan llena como en mi mente su sonrisa,
una fogata dando origen a sombras
que danzan placidamente en consonancia con los cuerpos.

Canciones con origen en el lugar;
desentonamos, improvisamos, inventamos;
y a propósito, con fines cómicos, nos equivocamos.
Algunos tocan la guitarra, otros la percusión
y otros cuerpos.

¡Oh! Casi se me olvida mencionar que hay palabras.
Palabras en tan bajo tono que se pierden de su boca a mi oído.
Quizás sea prudente que se acerque, o me acerque, más.
Me acerqué con la excusa de su oído,
le digo, a su oído, que hay palabras que suenan mejor de boca a boca.
Ella me dice que tiene perfecto sentido, así que empezamos a hablar
de boca a boca, de cara a cara y de cuerpo a cuerpo.

Hablamos como si hubiesemos nacido mudos, con un lenguaje
de señas tactíl al roce de piel.
Entendí su piel por sus erizadas en Braille
y sus suspiros indomables que luchaban con los míos.

Nada tuvo sentido, y seguramente no lo tendrá mañana.
Pero aquella noche estrellada de fogatas, sombras y luna,
mi mano entendió su cuerpo sobre aquella toalla
justo antes de quedarme rendido.




domingo, 8 de noviembre de 2015

Amor y Amar

Olvidé.
Olvidé como se olvida la luna en el medio día.
No sabría decir si fue obra de lo causal, lo casual o mía.
Solo sé que la perdí,
perdí el amor que era lo único que me pertenecía.

Y decidí olvidar.
Olvidar como olvido las estrellas durante el día
o la orilla en el medio del mar.

Tanto olvidé
que olvidé la razón de este poema,
la causa de mi faena
y el porqué de esta cascada en mis pómulos.

Tanto olvidé que ya no sé que siento al mirar el cielo
o a aquella linea imaginaria que divide cielo y mar.
Tanto olvidé que no recuerdo como pensar
y sólo me limito a dejar ir mi sueño durante la madrugada.

Te vi desaparecer abrupta, pero también lentamente.
Te vi desaparecer ante mis ojos y ante los ojos de la gente.
Desapareciste ante los ojos de todos los que te conocían,
también, lentamente, desapareces de mi mente.

Desaparece el verbo y el sustantivo.
Pierdo el sentimiento y lo que he sentido.
Pierdo la acción y lo vivido.
Se me ha olvidado como amar y no sé donde tengo el amor escondido.


sábado, 7 de noviembre de 2015

Discurso de un loco

¿Y porque soñar no es como vivir?
¡Dime! ¿Por qué soñar no es como dormir?
porqué no puedo escoger que soñar y
pareciera que no puedo escoger que vivir.

-Calma...

Me calmaré cuando muera...
O cuando viva sin diatriba alguna
¿Será que me das espacio?
No, mejor no me lo des que me siento solo.

-¿Estás bien?

¡Como dices semejante locura!
Sólo las rocas pueden estar bien
sólo las hormigas y las abejas están bien
¿Yo? Yo desafortunadamente no soy ni una abeja ni una hormiga.
Soy un ser diferente con pensamiento, pulgares y saliva.

-Cálmate, te estas sobresaltando.

Sobresantando ¡¿Yo?!
Explícame ¿Cómo no sobresaltarme?
La humanidad se erosiona ante su propia precensia,
sucumbe ante lo que parece ser su esencia
e involuciona creyendo que corre hacia adelante.
Yo creo que nuestra etapa final para la supervivencia
será perder nuestra característica distintivamente humana, pensar.
Seremos como hormigas o rocas,
como montañas o focas.
Seremos hasta que la locura no sea sosegada ni tranquilizada
por amortiguadores.

-¡Seguridad! ¡Traigan el tranquilizante!

¡Eso! ¡Sí! Tranquilízame a la fuerza
para luego surgir de la locura.
Pero recuerda, el mundo abrirá la boca
y ni tu, ni tus tranquilizantes momentáneos podrán nadar en sus entrañas.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Mariposas en el estómago

Tengo los parpados entumecidos por el asombro.
Tengo atragantares de saliva que me causan asma.
Tengo tanto temblor en el pecho...tanto nervio sobre mi hombro.
Tengo puesto un chaleco de dudas que a veces me aplasta.

Tengo mis incertidumbres, quizás producto de malas preguntas
o buenas preguntas que no sé como responder.
Tengo ganas de no entender apropósito,
como aquel que se auto-sabotea para no llamar la atención...
Como aquel que se cohíbe para alejarse de la impresión...
O como aquel infante nervioso que sucumbe ante la presión.

Tengo choques de saliva en mi traquea
producto de tragar palabras que debieron decirse.
Tengo un dolor de garganta
por palabras que rasparon desde mi paladar hasta mi estómago.

Son palabras tan calientes que me impiden catar su sabor,
tan calientes que no producen olor
y tan espeso como el alquitrán...
Y lo peor es que esa masa espesa sube y baja desde mis intestinos
y se atrinchera detrás de mi lengua.

Quizás sea por eso que tengo nauseas.
Quizás sea también las razones por las cuales quiero inducirme el vómito...
Quizás abandoné la calma o se la llevo el drenaje
o capaz este mensaje deba terminar en las alcantarillas y no en el aire.

Amor

Tres tristes tragos tragué, Eres tú, es el otro, ya no sé.