jueves, 10 de abril de 2025

Mar salado

Cazo tesoros enterrados en islas habitables.
Ahí donde habita la angustia
y aquellas silentes vocales.
Navego en horizontes marginales
con la misma astucia
con la cual me pierdo.
Soy mi enemigo perfecto.
Un ego subyugado por alguien mejor que yo.
No hablo mi dialecto
y, sin embargo, aquí estoy.
Quejándome de la cadena que por defecto, me puse yo.

No hay mapa de mi océano
y me pierdo cada vez que huyo de los monstruos.
Pero soy adicto a mis olas y mis aves,
a mis claves;
de no poder hablar claro muchas veces.
Soy un océano salado.
Una porción de tierra llena de todo lo que he llorado
y lo que falta.

Nunca me di de alta de escribir
Ni me dieron de baja por maldecir.
Pero aquí estoy, con marea alta
por no poder parar de decir
que en este océano mío hay monstruos que no puedo capturar.



Amor

Tres tristes tragos tragué, Eres tú, es el otro, ya no sé.