domingo, 7 de agosto de 2022

Parada de autobus

No eres tú soy yo... con otros que no eres tú.
Así de crudo empiezan estas líneas.
Probablemente así de rústicas terminen.

Era una clásica conversación de dos personas 
que terminan siendo tres por razones varias.
Puntualizar me puede llevar a justificar 
y yo aquí me puedo dar el lujo de ser injusto.

Narrar un evento simple con la premisa de ser complejo
es tildar de pendejo
las habilidades del oyente.

Contar una historia ininteligible para que el otro se pierda en el proceso
no es más que una forma diferente de cinismo.

Podría comentar que quizás ni el narrador se entiende.
Pero eso sería justificar al otro
y aquí en esta prosa no se negocia con terroristas.
No se admiten opiniones contrarias a las escritas.
Hoy por aquí solo pasa una única recta.
Y la razón de esto en sencilla: 
todo punto que conecta conmigo siempre tiene
otro punto gravitando.

Y yo, cual paso peatonal
termino ayudando a que el otro 
transite seguro en estas calles desconocidas
del mundo del otro.

Y todo termina como empezó, 
el otro en el otro lado de la acera
con la persona que había puesto en espera
mientras aprendía a transitar en la calle conmigo.
Todo termina como empezó,
con la frase melancólica de: "no eres tú soy yo" 
con alguien que no eres tú.
Todo termina como empezó,
yo siendo una parada de autobus, el autobus  y el yo
que termina solo.

Segmento de recta

Nunca soy el vértice más angosto del triángulo. 

No sé si por dialecto o por formato pero siempre termino envuelto en triángulos

en donde siempre soy el cateto opuesto.

Mi presencia se cambia con la adyacencia de un tercero

y yo termino orbitando tan lejos que la figura geométrica 

se transforma en dos puntos en el espacio...

Y yo no soy ninguno de esos extremos.


Todos quieren a la luna presente pero esta siempre esta distante. 

Quizás por eso me alejo del presente 

porque nos separan años luz de distancia

Recubro mi alma con un poco de arrogancia 

para creerme suficiente

en un mundo de líneas aparentes 

y de cuadrados latentes.

No sé si por soñador, intimidante o independiente

Pero soy una línea por la cual pasen infinitas rectas

y nadie quiere formar un segmento conmigo

martes, 15 de febrero de 2022

Peras

Aquí estoy yo de nuevo, esperando peras del Olmo.

Buscando con calma hasta el colmo.

Pasando hambre de consuelo 

mientras estoy a la espera

de la paz de aquellas peras.

Y ojala supiera

que rimo en frases cortas

para no cortar lo que pudiera.


He tocado mil veces el mismo tiembre esperando que suene distinto.

Entonces ¿En qué se diferencia el loco del persistente?

Si la paciencia perfora la piedra, es la virtud del insistente.

En caso contrario, decimos que no hay peor ciego

que aquel que desea mantenerse invidente.


El miedo que te mantiene abstinente materializa tus miedos.

No obras por miedo a obrar

y la falta de obras es tú peor miedo.


Supongo que no hay angustia más sincera que aquella que teme al resultado

ya que amarra al iniciado 

y condiciona el camino.

Supongo que no hay angustia más terrible que la anacrónica

porque adoleces en el presente de algo que lleva tiempo ya pasado.


Y pretendo terminar estos versos de forma burda

para así intentar emular la misma sensación absurda

que me causa la espera de algo distinto.

sábado, 1 de enero de 2022

¿Voluntad?

Escribo palabras de forma errática

de forma sistemática.

Así de consciente, e irónica,

parece estar precisada mi compulsión...

mi repeteción;

Ese acto de repetir cada acción 

sin saber el motivo simbólico.


Soy un hipócritca consumado.

Digo que me haré a un lado

y vuelvo por voluntad propia 

al supuesto lado

de donde me había quitado.


Soy mi propio motor de deshaucio

porque ignoro el cartel que Virgilio le señala a Dante 

al entrar el infierno

solo por 1 minuto de sonrisa parlante.


Soy un indigno de ser humano,

como el título de aquel libro oriental.

Y hoy, al único al que le extiendo mi mano

es a un amor que no entiendo como tal.



Angustia

Maldita angustia que hace y me deshace al hacer.

Maldita angustia que mostiva y desmotiva al ser.

Maldista sea la angustia del ser por hacer.

Maldita sea la angustia de hacer para definir al ser.


Desconozco el porqué me invaden constantemente 

preguntas existenciales.

De esas tan vitales

que irremediablemente

cuestionan hasta los porqué vicerales

y nunca hay respuesta satisfactoria... por mas que lo intente.


Me produce angustia no saber si sé qué es amar

o saber amar.

Amaría saber qué es amar

porque eso de amar si saber, como se darán cuenta, no va conmigo.


No todo fluye,

y el signo que más importa es el de las palabras.

Casi nada en la vida se sustituye,

y para más colmo esta vida es tan corta que se va mientras la nombras.


Empecé maldiciendo la angustia

y terminaré igual.

Hoy no hay recuperación de la ira

que me angustia ser y pensar.

Amor

Tres tristes tragos tragué, Eres tú, es el otro, ya no sé.