lunes, 1 de marzo de 2021

Admito

Me disculpo por mi cinismo 

y mi falta de hipocresía,

pero no soy lo que dirán

y lo que soy no sé si lo diría

Admito que a veces me aíslo bastante en mi mismo

pero el que mucho abarca poco aprieta

y quizás por eso vivo sofocándome a mi mismo.


Me escudo en la inteligencia

y en todo lo intelectual. 

Me obligo a aprender

pero me niego a aprender olvidar.

Admito a regaña dientes que mi intelecto

es proporcional a lo que siento.

Y vivo en el dilema si razono lo que siento

o si siento lo que razono.

Quizás eso es una preguntar circular

y es quizás la razón por la cual

el círculo es mi figura geométrica favorita.

Creo que me decido aislar 

porque hay mucho que pensar y , por ende, mucho que sentir.

Y como el nexo entre mi razón y mi sentir está rota

creo fantasías cortas

mediante poemas que nunca releo.

Es como crear un puente y nunca usarlo

es como soñar hablar y nunca hablarlo.


Pero ahora me cuento historias,

en lugar de hacer poemas.

Ahora no solo uso puntos sino también comas.

Ahora soy capaz de cruzar ese puente sin pelea.

Ahora soy capaz de integrar el punto y la coma.



Amor

Tres tristes tragos tragué, Eres tú, es el otro, ya no sé.