miércoles, 26 de octubre de 2016

Bocado

Seré la oscuridad que tu bonda necesita
pero que tu bien conozca mi mal.
Seré tus ganas de llorar
y la razón por la que tu boca grita.
Seré lo peor que te pueda pasar
para que puedas conocer, de la vida, la parte bonita.
Seré aquello que quieres olvidar
pero que tu ingenua bondad necesita.

Seré lo peor que te ha pasado,
para que tengas pasado
y así puedas tener futuro.
Seré lo peor que hayas logrado,
para que ese corazón destrozado,
pueda llegar a ser armado,y amado, por uno

Te mostraré que soy imposible de evitar,
y aunque me intentes ignorar,
tocaré tu timbre para hacerte recordar
que el diablo puede estar en casa.

Le permitiré a tu alma no confiar en todos
ya que la persona más cercana a ti te hizo daño.
Haré que me conozcas, y lo haré de cualquier modo.
Inclusive si debo bloquear las cloacas para que sientas el lodo.

Te enseñaré que se puede olvidar.
Tambien te enseñaré que no puedes olvidarlo todo.
Te mostraré ser digno de tu confianza
y te haré perder la dignidad y, si me lo permites, la esperanza.

Me haré protagonista de tus lágrimas tristes,
de las maldiciones que dijiste
y de las heridas que te abriste
culpándote de algo que quizás no fue tu culpa.

Teminaré lo que siempre quisiste,
para que entiendas que el mundo en el cual viviste
no será en el mundo en el que crecerás
unicamente porqué me creiste.

sábado, 15 de octubre de 2016

Libro

La sinceridad del hombre no altera las vicisitudes
de los incesantes ataudes
llenos de actitudes, y aptitudes,
inertes. Culpa de actos inmorales y unas cuantas virtudes.
Sería magnífico, y terrorífico,
mantener este escenario cíclico
en una especie de libro que pregone un mundo de matriz pacífico.
Un libro de libre interpretación y con un fin poco ecuménico.
Incluso sería hasta práctico,
mantener un supuesto lenguaje pragmático,
para que se escurra como hormiga en casa,
un paradigma dogmático en las mentes poco críticas.
Dónde la cuestión es no cuestionar el autoproclamado axioma,
y vender los tulipanes como narcisos;
el miedo como amor. Y catalogar al incrédulo como incompetente en caso de críticas.

Pero vaya, no es como si se haya creado una institución
que rija y tenga más poder que una nación,
basado solo en escrituras cíclicas, 
con escrituras poco pacíficas,
con alguien que ha creado hasta la misma destrucción.
No es como si estuviésemos hablando de la biblia, o de algún Dios en cuestión.

Amor

Tres tristes tragos tragué, Eres tú, es el otro, ya no sé.