lunes, 1 de agosto de 2016

Ideas obsesivas

Fantasías inútiles
que danzan en la cúspide
de mi quehacer mental.
Acto seguido no me provoca ni hablar
y, para variar, me molesto con lo que antes no me hacía molestar.

Irascible, invisible...
Aquellas malditas ideas unidas por aquella
gravedad intangible
lista para atrapar.
El mal tiene forma de ideas cíclicas, obsesivas.
Ideas que si le empiezas a dar la vuelta
por cuenta propia no las vas a poder escapar.

Escapa de la lógica aristotélica, o cósmica.
La única línea que sigue con violencia y premura
es una linea que precipita de sobriedad a locura
y la gente, con sutil ternura, solo te llama loca.

Es una ruleta rusa
en la cual presionas el gatillo hasta conocer la pólvora.
Es una excusa para el miedo de no actuar en el presente
y explotar en tu muy sazonada pólvora.


Amor

Tres tristes tragos tragué, Eres tú, es el otro, ya no sé.