miércoles, 27 de febrero de 2019

¿La mejor manera de amar es amar sin medida?

Me di cuenta que mi forma de amar es un peligro para mi yo adulto. La razón es sencilla, con 26 años amo como un niño pequeño de máximo 2 . Amo tan intensamente que me brillan los ojos y sonrío cuando veo a esa persona pero tengo un miedo cuando no la veo - es como si al dejar de verla ella desapareciera. Mi sonrisa es proporcional a mi puchero y el cariño es de la misma mesura del berrinche. Mis abrazos son a cuerpo y tiempo completo y mis besos son dados con la intensión de que no se vaya y de, quizás, comérmela. Como has podido leerme, amo de una forma en dónde lo único que doy es amor y lamentablemente a esta edad amar no es suficiente y aunque parezca muy basto, no basta.

sábado, 2 de febrero de 2019

Palmas

Poso mi cabeza tanto tiempo sobre mis palmas
que mis manos se ponen blanco alma
y mis dedos como la cabeza de un fósforo.
Cierro y abro en busca de prender esos cerillos
pero no hay chispa en mis palmas
no hay fricción gracias a los portillos.

Suspiro

Hubo un ambiente
de bocas ambivalentes
que ante cualquier acto presente
parecía que mostraban los dientes
cuando sólo cerraban la boca.

Es la historia de una fantasía loca
que lo único que toca
es corazón, alma y boca.
Es la historia de cuando el amor no es suficiente
y ninguna frase de autoayuda converge con el amor propio
y el bonito recuerdo. 

Es decidir no mandar todo al infierno
gracias a la razón;
una razón que el corazón conoce.
Diste todo lo que tenías y debías.

Desearías volver a ese entrecruce de dedos tiernos
pero recuerdas que existe algo más abajo que el infierno
en dónde solo en psicosis aceptaría vivir con el otro en mutuo acuerdo.

Es una fantasía digna de perder contacto con la realidad.
Pero la cordura se impone. 
Y aunque tome bocanadas largas de aire y nicotina
cierro la cortina de mis ojos
y las lágrimas se vuelven la carnada de mis palmas.

Es un amor que quizás dure toda la vida 
pero sin duda ya no es la vida para estar juntos. 
Es momento de sentir este  fragmento de alma perdida,
la media sonrisa partida 
y este último trago amargo que consta más de sentimientos que saliva.

Amor

Tres tristes tragos tragué, Eres tú, es el otro, ya no sé.