Busco la misma profundidad...
Quiero crear el mismo abismo que ella dejó.
Cavado a mano, natural o nuclear,
me da igual.
Pienso llorar hasta que puede crear un nuevo mar
y logre tapar mi fosa de las Marianas
No puedo contemplar el abismo,
me da miedo quién me mire de vuelta.
Rechazo la invitación del filósofo, no la soporto.
¿Qué no se puede tapar el sol con un dedo? Mírame.
Cerraré ambos ojos y me iré debajo tierra.
Viviré con lo que me aterra
mientras me exhorto a seguir haciendo lo mismo.
No soporto el eco de ese maldito hueco.
Las lágrimas viajan a una velocidad inexplicable
impactando en la superficie de unas aguas custodiadas por un kraken.
Kraken que llamo Alicia,
solo porque se disfraza del amor del país de las maravillas.
Maldita sea en 20.000 lenguas,
y a 20.000 leguas de viaje submarino que me dirige al Kraken.
Este temor duplicado pensé que era nuevo,
pero tiene los mismos conflictos del pasado y ni la mitad llevo.
Ustedes y yo sabemos que este hueco es homólogo al verdadero..
Y sufro por el real y artificial.
Sí, decidí doblar el malestar
solo por no afrontar
lo que pudo haber salido bien si solo me atrevía a hablar.
Sufriendo el doble mientras huía sin parar.
Supongo que hay varias formas de duplicar:
Se doblan los turnos laborales, el papel en origami
y al no comunicar el malestar