Tres tristes tragos tragué,
Eres tú,
es el otro,
ya no sé.
Todo aquel que pueda entender la magia de las palabras que aquí les dejo merece el título de rey. Ya que, entender mi magia es un lujo y , por supuesto, es el lujo que tiene por título este espacio.
Crónicas equiláteras,
condenado
a los ciento ochenta grados
que dictan los teoremas.
Esencialmente triangulado,
en postulados vigilados,
por un policía corrupto.
Convicto de bocados;
Mejor dicho, bocanadas,
Peor dicho, soplos.
¿Dónde entrenas tus mentiras?
En las mañanas,
supongo yo.
Allí, sólo allí,
entre miércoles y domingo,
donde repta el no te creo
junto a quién es él.
Escúchame un minuto
y perdóname un siglo:
No te entiendo.
Subes despreocupada
mientras me angustias con cada conversación.
Cada gesto involuntario,
caricia donada,
o beso prometido,
me hace sentir que me amas.
Luego, con un gesto roto,
tus fragmentos se clavan
en mi piel,
matándome…
Solo aquí te admito que:
Soy infeliz
y tu sonrisa me parte.
Asi que sonrio por partes
a ver si con alguna eres feliz.
Ámame.
Como que te sirva,
por partes,
como el otro,
de lejos
no me importa.
Quiero estar a la mano,
de segunda,
a tus pies.
Si amas a 10,
déjame ser la mitad de uno.
Inclúyeme aunque sea un rato,
un sábado,
5 minutos.
Escríbeme por error
y no lo borres.
Llámame por otro nombre;
igual respondo.
Déjame ser eso que no te importa;
Ese contacto que no guardas,
ese día que no recuerdas.
Me caí cerca del ganado
habiendo perdido todo.
Y tu con tanta tranquilidad leyéndome
Desde el piso conté
había tres cabezas
Desde el piso conté
había dos.
Desde el piso conté,
y te cuento
solo estás tú.
Soy la parte de un todo que se fue con ella.
Un robo a mano alzada,
zurda,
rendida.
Alguien que partió ,
o se partió...
ya ni me acuerdo.
Estoy listo para la crueldad de este mundo
Pero.. me pides que busque una caja.
Me invitas a vivir sin latidos,
con la sangre fría,
con una piedra en el pecho.
Me sugieres en silencio
que aquello que presencio
es desde los ojos de un niño.
Me extiendes la mano
solo para apretarla.
Para recordarme que el mundo
ahorca,
aprieta,
mata.
Quiero discutir siempre.
Contigo, tus padres, tu gato.
Te quiero cerca para pelar,
poner mensajes hirientes
Abrazar el conflicto,
decir lo mismo,
molestarte, molestarnos, molestarte, molestarnos, molestarte, molestarnos.
Escribí textos que decidí borrar
por no discutir,
no me sale explicarme.
No te quiero
cerca.
Quiero borrarte,
dejar de hablar.
Te quiero
lejos
Me gustas
ausente
Te adoro
sin mi.
Escribí textos que decidí borrar
por no discutir, no me sale explicarme.
Discutimos siempre: por teléfono, en persona,
con mis amigos, con tus amigos...
No te quiero cerca,
no quiero seguir borrando mensajes.
Quiero borrarte,
dejar de hablar.
Estoy harto de tu falta oídos y exceso de boca.
No me podría importar menos
todo lo que te interesa.
Te quiero lejos,
Me gustas ausente
Y me encanta cuando tus planes no me incluyen.
Quiero botar el celular,
perder tu contacto,
perderte.
Tres tristes tragos tragué, Eres tú, es el otro, ya no sé.