Escribo palabras de forma errática
de forma sistemática.
Así de consciente, e irónica,
parece estar precisada mi compulsión...
mi repeteción;
Ese acto de repetir cada acción
sin saber el motivo simbólico.
Soy un hipócritca consumado.
Digo que me haré a un lado
y vuelvo por voluntad propia
al supuesto lado
de donde me había quitado.
Soy mi propio motor de deshaucio
porque ignoro el cartel que Virgilio le señala a Dante
al entrar el infierno
solo por 1 minuto de sonrisa parlante.
Soy un indigno de ser humano,
como el título de aquel libro oriental.
Y hoy, al único al que le extiendo mi mano
es a un amor que no entiendo como tal.