Nunca soy el vértice más angosto del triángulo.
No sé si por dialecto o por formato pero siempre termino envuelto en triángulos
en donde siempre soy el cateto opuesto.
Mi presencia se cambia con la adyacencia de un tercero
y yo termino orbitando tan lejos que la figura geométrica
se transforma en dos puntos en el espacio...
Y yo no soy ninguno de esos extremos.
Todos quieren a la luna presente pero esta siempre esta distante.
Quizás por eso me alejo del presente
porque nos separan años luz de distancia
Recubro mi alma con un poco de arrogancia
para creerme suficiente
en un mundo de líneas aparentes
y de cuadrados latentes.
No sé si por soñador, intimidante o independiente
Pero soy una línea por la cual pasen infinitas rectas
y nadie quiere formar un segmento conmigo
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