Y he dejado de verte... o verme.
Me siento en el papel para hablar, o hablarme.
Hablarme para decirte, o decirme, que quiero perderte
y perderme.
En ocaciones trato de aclararme la situación en voz alta
para así aclararte la situación...
Confuso es la cuestión pero no busco confudirte, o confundirme.
De alguna manera quiero comunicarte, para comunicarme, que trato de pensar
quizás para poder pensarte, soñar para poder soñarte o callarme
para poder callarte.
Cerrar los ojos hace cada vez las difusa la linea entre tu-tu, yo-yo
y el hecho en el que en algún momento fui tuyo.
Confundo los tiempos verbales,
mis fantasías carnales
y mi linea base se convirtió en una locura estable.
Creo que es momento de dejar de escribirte, o escribirme...
Quizás sea momento sea momento de aceptar que no puedo
avanzar el tiempo aunque pueda predecir mi fin.
Quizás la vida no sea más que bocanadas de aire a mis pulmones.
Pero cuando respirabamos uno cerca del otro era tu aire
el que recorría mi cuerpo y unía estos corazones.
Era esta presencia-ausencia en la cual yo sigo siendo tuyo
pero debo recordamelo a diario para poder recordarte.
Todo aquel que pueda entender la magia de las palabras que aquí les dejo merece el título de rey. Ya que, entender mi magia es un lujo y , por supuesto, es el lujo que tiene por título este espacio.
domingo, 29 de noviembre de 2015
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