Una historia medieval
Una damisela y su castillo
Un sueño en un arrabal perdido
Una historia de un amor en una torre y un cintillo.
Un caballero con armadura y un palacio
Una damisela que vivía sin espacio
Una historia de palacio
Que empezó y se consumo en la cama entre euforia y descanso
Una batalla campal de miradas
Con la estocada final en el alma
En el momento solo era visual, no se veía nada
Pero con esa intensa visualizada ya se habían desnudado el uno al otro.
El caballero la invita a bailar
la boca de ella boca dice que no, pero sus pies se mueven hacia el
El violinista toca, y todo está por empezar.
El corazón se acelera y ponen en contacto su piel.
Fue un baile corto
El furor y el calor hacia que la ropa les estorbace
Ella la miró para que él la tocase
y por supuesto que el no se quedó absorto.
Suben la escalera hacia la torre
Mientras hacia abajo de la misma cae la ropa.
Ella corre,
el con un abrazo tiernamente la arropa.
Ella le reclama que para ternura tiene a su perro.
El se excusa diciendo que ella es una dama.
Ella le dice, eufórica, que la saque de su encierro.
El le responde que esa noche se olvide de su cama.
Hubo mas acción que en una guerra mundial
Hubo mas sudor que en un maratón.
Hubo mas voces melódicas que en cualquier musical
Hubo una batalla campal y se lanzaron a matar sin ningún perdon.
Todo aquel que pueda entender la magia de las palabras que aquí les dejo merece el título de rey. Ya que, entender mi magia es un lujo y , por supuesto, es el lujo que tiene por título este espacio.
viernes, 22 de mayo de 2015
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