sábado, 9 de mayo de 2015

Boca arriba

Se acabó el romanticismo de "¿Pensará en mi?"
Ahora solo la saturas con mensajes a su celular.
Ya muy pocos entienden la frase: "Con mi puño y letra le escribí".
Y tampoco hay desveladas nocturnas porque puedes con ella por skype hablar.

Hay mas desamores porque se enamoran mas,
se comunican mas,
pero se ama menos.
El celular hace esto capaz
y aumenta el quizás
de que nos enamoremos.

En el mar hay muchos peces. También muchos monstruos.
La superficie del mar esta llena de anzuelos.
Algunos bienaventurados usan palabras lindas disfrazadas de señuelos
que lo mandan fríamente por un celular que no capta su rostro.

El celular es una espada de doble filo para el tímido
Es el disparo de una bala para el vivo.
Es una herida punzo penetrante para el deprimido
Es el impacto de una bala fría de un ser que parece ser por alguien querido.

Con los años se incrementa lo impersonal,
porque lo real nos abruma.
Preferimos ser la causa de todo escenario causal,
hasta el extremo que preferimos ver por el internet la luna.

La realidad no es sólo socializar.
Aunque socializar para algunos es su casi todo.
La realidad es algo que debes interiorizar
Y para comenzar eso, debe haber un individuo hecho mas allá del lodo.

Debe haber una dicotomía fusionable
se debe confiar que la realidad y las ideas
son como un lienzo con agua y acuarelas
para nuestra pintura memorable.

El amor es el resultado de algo
que se convierte en el  incentivo, por excelencia, del planeta tierra.
Es adictivo . Es dulce. Es amargo.
Es un almacén infinito , interconectado que tiene todo lo que te aterra.

Y ¿De que nos enamoramos?

Nos enamoramos de la persona
Nos enamoramos de como nos hace sentir
Nos enamoramos de los que nos hace vivir
Y también nos enamoramos de sus pausas hechas comas al escribir.
Nos enamoramos de lo que puede decir
Y de lo que su lengua se enreda, y por pena, lo debe escribir.

Nos enamoramos de ideas.
Pero, nos enamoramos de las ideas de esas personas particulares.
No de las creaciones mentales
que hacemos en nuestro ser y divide nuestra pangea.

Que tanto amor
Que tanto mar
Que tanto oxigeno para respirar
Tanto color.

Un suspiro para calmar
Dos para llenar.
Un beso para sellar
Esto que se llama amor.

Un espacio para llenar
Ese espacio que parece cerrado cuando cruzas tus brazos.
Ese espacio se puede llenar
con esa otra persona que corresponda a tus abrazos.








No hay comentarios:

Publicar un comentario

Amor

Tres tristes tragos tragué, Eres tú, es el otro, ya no sé.