Recuerdo el primer día que sentí el sabor amargo del primer verso en mi boca.
Te recuerdo en mi ausencia de sobriedad.
Te pienso en tu ausencia... Aunque tu ausencia no es poca.
Y recuerdo lo desabrido que es la realidad.
No son versos tristes lo que se muestran a continuación
Quizás son las páginas perdidas de un diario bajo llave.
Quizás el juez de las animas apruebe la noción.
Y el truco está en filtrar esta emoción con el lápiz, al papel y ponerlo en clave.
Solo son versos neutrales
con efectos viscerales,
específicamente estomacales
con mariposas dentro.
Solo son los versos principales
con un punto de inflexión.
Solo son versos con partículas espirituales
tocando tu sensación.
Escribo palabras al azar.
Aunque irónicamente azaroso no es su significado.
Aunque siento que esto es solo un bocado.
Un bocado muy difícil de masticar.
Complicado como morder un espejo de frente.
Imposible como tapar el sol con un dedo.
Verídico como aseverar que todo ser humano miente.
Increíble como el condicionamiento por miedo.
Siendo franco no tengo ánimos de terminar estos versos,
tampoco sé de donde vino el motivo para empezarlo.
Solo queda publicarlo,
y desearles buena suerte y un buen viaje en la inmersión de mi océano de metáforas.
Todo aquel que pueda entender la magia de las palabras que aquí les dejo merece el título de rey. Ya que, entender mi magia es un lujo y , por supuesto, es el lujo que tiene por título este espacio.
martes, 19 de mayo de 2015
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