Y ¿Qué puedo saber yo de la vida y de la muerte?
o ¿sobre la precisión o la suerte?
¿Qué tanto puedo yo saber de querer mi vida si sólo quiero verte?
¿Qué tanto puedo yo saber de fuerza si la pierdo al verte?
No importa lo bueno que pueda llegar a ser en búsqueda,
aún tengo pánico de perderte.
Tengo miedo de cerrar los ojos y no verte más...
y divago entre el más nunca y el nunca jamas.
Quizás sea correcto vivir con la conciencia de que ya no estas.
Pero no puedo si te veo al cerrar mis ojos.
Te veo en mis parpadeos
y en mis luchas para dormir.
Te veo en mi decadencia,
y en mi lucha por seguir.
Suelo pensarte en prosa, en canciones y hasta en versos.
Te imagino en mi alma, en mis reflexiones y en mi universo...
Ya que sé que no eres el centro de mi mundo,
pero en definitiva eres la fuerza de gravedad de mis versos.
Mantienes todo unido.
Mantienes en su lugar las rimas, sus ausencias, y sus sonidos.
Eres el silencio escrito mientras solfeo la partitura y, al mismo tiempo,
le das sentido a un conjunto de palabras que cobran vida en la mente de los lectores que te leen en vivo.
Soy un poeta viceral
tratando de plasmar mi amor por ti con la vocal.
Soy un escritor serial
soñando con el momento de que musites mis poemas con tu boca.
Pero que tanto puedo saber yo de amor
si cuando el amor toca mi puerta le doy la espalda.
Aún peor ¿Qué tanto puedo saber yo de amor si sólo amo las almas?
Amo lo que no se ve
pero sí se siente y que no necesariamente esta.
Quizás egoistamente amo la manera en que pienso que me piensas,
y aunque amo lo finito, con todo mi egoísmo, pienso recordarte hasta que el recuerdo, o yo, muera.
Por ende, déjame amar aquella leve presencia omnipresente que me sonríe.
También, con tu permiso, permíteme amar la protección carente que, ciertamente, no me persigue.
Y ,con tu permiso, consédeme el placer de amar todo lo que pueda abarcar, en la oscuridad, tu sombra mientras cierro mis ojos.
Todo aquel que pueda entender la magia de las palabras que aquí les dejo merece el título de rey. Ya que, entender mi magia es un lujo y , por supuesto, es el lujo que tiene por título este espacio.
sábado, 3 de octubre de 2015
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