Que frágil soy en la ausencia improvisada.
Esos momentos donde te espero y desapareces
me entristece mas de lo que puedo llorar
pero aquí sigo.
No sé como terminé aquí
o como lidiar con estas consecuencias.
Mientras tanto, invento historias para reos,
pueden llamarme Honorio.
Que frágil me convierte tu ausencia
y tu presencia parcelada.
Supongo que por eso armo historias cortas
mientras me colocas en modo avión.
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