Un desfile de tacones,
Una marcha de zapatos
Una parada estática para algunos atracones.
Unas pisadas agachadas de niños haciendo garabatos.
Las ruedas de una maleta.
Una colilla de cigarrillo.
Una de muchas grietas.
La zona donde claramente no puedes estacionar, de color amarillo.
Las ruedas de un automóvil.
La parada de autobús anclada a ella.
Alguno que otro celular que se precipita inmóvil,
a impactar con la acera.
Tatuaje en forma de zebra,
que delimitan el paso del peatón.
Alguno que otro lente, que al impactar con ella, se quiebra...
junto con la cara de algún peleón.
Alguno que otro bulto para reducir velocidad.
Alguna que otra boca para que no se inunde cuando llueve.
Algunas marcas de frenos pre calamidad...
y quizás un cuerpo que no se mueve.
No tiene cara, ni rostro.
No debería tener precio
Pero ,a horas nocturnas, parece que la vida es el costo.
Anoche hubo un casco en el suelo.
Las pisadas de dos delincuentes.
La sangre de un inocente
y lagrimas de desconsuelo.
Hoy solo hay transeúntes en el paso peatonal,
Algunas ramas y perros en la avenida principal,
y lluvia barriendo el lugar.
Todo aquel que pueda entender la magia de las palabras que aquí les dejo merece el título de rey. Ya que, entender mi magia es un lujo y , por supuesto, es el lujo que tiene por título este espacio.
miércoles, 1 de julio de 2015
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