Besos convertibles,
conversaciones intocables,
finales predecibles
por contextos desagradables.
Pasos cortos sin panorama claro.
Cielo nublado,
u ojos empa;ados.
Nadie sabe a ciencia cierta lo que hubiera pasado.
Creí creer cuanto pude.
Pude creer hasta que me pegaron.
Desistí antes de sacar los ataúdes,
a las crónicas de una muerte que ya habían anunciado
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