martes, 24 de enero de 2023

Ingenuo del verbo

 Resistente a lo impertinente de una hoja en blanco

envidioso de lo inmaculado

yo sin poder dejar de lado

en el mar que me estanco.


Había encontrado el sueño

pero lo perdí.

Me asfixia una ganas de gritar sin dueño

mejor dicho con un dueño negligente.


No quiero hacerme de mi angustia porque no tengo tiempo

y no hacerme de ella hace este pasar lento.

Una angustia que dura más de un momento.

De esos que no han empezado

pero anguastia muy dentro.


La vida tiene un velo anticipatorio

dubitable

impredecible

asfixiante

imperdible.


Miro mis contactos esperando un mensaje de nadie

o de un alguien sin rostro.

Un futuro que me diga que todo estará bien

para poder dormir.

En mi ingenuidad juraba no volvería a escribir

y aquí estoy escribiendo prácticamente solo.


Escribo como estoy

y estoy porque no me queda de otra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Buenas tardes

Mi amor, es un cuarto para las tres, vamos tarde. - ¿No es un cuarto para las dos? Cuando empezamos si, era un cuarto para los dos.