porque para digerir lo que como debo prepararlo.
Pero, cual flojo, omito esa pestaña
a discreción inconsciente,
para luego sufrir de inapetencia primaria.
No olvido lo que me pasa.
Pero lo que pasa si lo olvido por un tiempo.
Como si lo propio fuese diferente al hecho en concreto.
Pero, como siempre, le falto el respeto a su efecto en el tiempo
y recuerdo que por más que se mire al cielo
los pies pisan, usualmente, concreto.
Olvidé mencionar que tengo muchas pestañas secundarias
porque siento que tengo mucho que decir.
También olvidé mencionar que soy fanático de cerrarlas
sin escribir.
Soy sólo un hipócrita que se la pasa con hambre de decir
pero sin ánimo de prepararlas.
Si me aliento a mi mismo preparo un buffet
y sufro de indigestión.
Si no me aliento en lo mas mínimo
sufro de anorexia hasta que se me baja la tensión.
No parece haber punto medio en mi ingesta.
Parece ignorar toda experiencia.
Siento que vivo en un estado sempiterno de gula o inapetencia,
y lo peor de todo esto es que me gusta cocinar.
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