lunes, 12 de agosto de 2019

Soy

Algunos me consideran un crack.
Pero lo que no saben es que ese es el sonido que hace mi alma frecuentemente.

Crecí con casa y carro.
Pero sin hogar o vehículo.
En un hábitat ridículo
en donde las peleas unían más que los momentos felices.

Crecí en un hogar con permanentes días grises
y exterior de colores.

Crecí en un hogar dónde no me faltó comida
pero sí alimento.
En dónde respirar era lo cotidiano
pero siempre faltaba el aliento.
En una casa dónde te prohibían mentir
pero que siempre se mentía cuando se preguntaba
sobre lo de adentro.

Una casa sin apego
pero que siempre pegaba.
Una casa que siempre trataba al viviente...
pero que lo hacía mal.

Crecí en una casa dónde se me preguntaba frecuentemente
el porqué de mi nacimiento.
En dónde ningún vínculo duraba más de 1 día;
excepto por el descontento que lleva durando toda una vida.

En ese ambiente crecí.
Así que disculpa si soy ambivalente en el vínculo afectivo,
estoy aprendiendo a dar algo que nunca me dieron.
Disculpa si me cuesta quedarme por mucho tiempo.
Pero, en mi vida, casi todos se van.
Disculpa si no digo todo lo que pienso.
Pero pienso mucho y no me hes posible decirlo todo.
Disculpa si me cuesta cerrar las cosas.
Pero es que nunca aprendí, si quiera, a abrirlas.

Quizás es por eso que creo historias
y creo en las palabras.
Ya que,de esa manera, puedo creer que creando historias
puedo salvar ambas...

mi pasado y mi futuro.

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Amor

Tres tristes tragos tragué, Eres tú, es el otro, ya no sé.