miércoles, 15 de junio de 2016

Conjugar

Me predispuse por mucho tiempo ante la disposición de los demás. Incluso aparentaba estar indispuesto. Pero, muy en el fondo, buscaba que me preguntaran sobre mi disposición para decirle que me encontraba más que dispuesto a hacerles un favor. También por mucho tiempo me encargué de cargar, y hacer encargos, de cargamentos cargados de tristeza y odio. Cargué, por mucho tiempo, microbios difíciles de descargar, palabras difícil de comentar y comentarios que ni siquiera comenté por miedo a lo que comentarían de mi. Por esas palabras dificiles de cargar y expresar, mentí como un mitómano empedernido para hacer las mentiras reales y así verlas materializarse aunque sea en la conversación. Pero cabe acotar que debido a mi falsa indisposición y mi alto cargamento de mentiras, mi vida se complicó. Se complicó porque no lograba entender ni a los demás ni a si mismo... parece la historia de un ávido masoquista adicto al dolor, donde el dolor no le causa placer alguno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Amor

Tres tristes tragos tragué, Eres tú, es el otro, ya no sé.