Visualmente somos agujas.
Agujas ensartadas con el tiempo.
Tiempo que nos empuja
a divagar si miento en lo que siento.
Uno de los malestares de la humanidad es tenerle a todo respuesta.
Ese problema suele solventarse socialmente con respuestas genéricas.
Dichas respuestas crean una fiesta de dudas
que a la vida cotidiana no suman, restan.
Resta posibilidades.
Resta respuestas correctas.
Suma calamidades
y el total son situaciones imperfectas.
No quiero cambiar al mundo quitando momentos
quiero cambiar al mundo agregándole.
para eso debo abolir el momento genérico
y agregar especificidad .
Le pago con mi propio tiempo,
con mi propio talento,
y con mi propia capacidad lingüística de hacer que usted que me lee
disfrute de este momento.
No le tema al pensar.
Pierda la muletilla en decir que es diferente.
Deje de intentar crear, para al mismo tiempo calmar, su propio malestar
de no creerse suficiente.
Todo aquel que pueda entender la magia de las palabras que aquí les dejo merece el título de rey. Ya que, entender mi magia es un lujo y , por supuesto, es el lujo que tiene por título este espacio.
viernes, 26 de diciembre de 2014
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