Me preguntaron en que creo en donde deposito mi fe.
Respondí : yo creo en el potencial humano.
Humanos que son capaces de crear, pero el proceso va tan lento
que no sé si seré capaz de esperar que el reo aprisionado salga de su letargo.
Basta de gritos ahogados;
basta de miedos sumisos,
basta de pensamiento ensimismados,
basta de ignorar el tiempo.
El presente me acaricia con talento empírico,
el pasado me recuerda lo no nato,
el olvido encoge mi corazón
y el futuro es la perra ciega que aveces tiene fantasías con Ingrato.
Yo creo en el ser humano
mas que en el mismísimo Dios,
ya que han sido los humanos los que me han dado la mano
cuando la vida malograba mi pensar siendo yo sólo un precoz.
Creo en la humanidad
creador de las falacias y la sinceridad.
Creo en las personas
porque ellas son los portadores de su alma.
Creo en nosotros porque somos de temer
y me temo que nos da miedo la calma.
Todo aquel que pueda entender la magia de las palabras que aquí les dejo merece el título de rey. Ya que, entender mi magia es un lujo y , por supuesto, es el lujo que tiene por título este espacio.
jueves, 18 de diciembre de 2014
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