Escribí para ti;
sobre ti;
en ti;
y de ti.
Te di en lo que me convertí;
lo que fuí;
lo que soy y estoy siendo.
Hablé sobre mi,
háblame de ti,
hablé sobre ti...
háblame sobre mi.
Construía para ti
lo que no había en mi
y en mi salieron cosas que yo jamás construí.
Gané aquello que construí y se generó espontaneamente
y perdí lo que construí, construiste y otras cosas con las que nací.
Y, al final, ésta es una historia donde yo estaba para ti
y tú nunca exististe salvo en mi.
Todo aquel que pueda entender la magia de las palabras que aquí les dejo merece el título de rey. Ya que, entender mi magia es un lujo y , por supuesto, es el lujo que tiene por título este espacio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Amor
Tres tristes tragos tragué, Eres tú, es el otro, ya no sé.
-
Escribí textos que decid í borrar por no discutir, no me sale explicarme. Discutimos siempre: por teléfono, en persona, con mis amigos, con...
-
Estaba siguiendo el sonido de los pocos: pocos amigos; pocas ideas; pocas caricias. Poco a poco me fui acercando a lo que a pocos le importa...
No hay comentarios:
Publicar un comentario