lunes, 6 de abril de 2015

Amor lingüístico

Me enamoré de sus palabras primero que de su rostro
Me enamoré de sus mensajes nocturnos y sus regaños.
Me enamoré de la manera de como ella se refería a otros.
Me enamoré de como a los demás los engatusaba con engaños.

Entendí que el amor debe ser vocal
debe ser lingüístico.
Prefiero mil veces que cataloguen el amor como algo místico
antes que algo sexual.

Por supuesto que puede ser carnal, pero de momentos.
Por supuesto que puede ser trival, de a minutos.
Por supuesto que puede ser casual, de poco tiempo.
Por supuesto que es temporal, por el resto de tú tiempo.

Me enamoré al primer mensaje
o ¿Quizás al segundo?
Creo que con cada mensaje de texto poco a poco se adueñaba de mi mundo,
creo que con cada palabra cambiaba mi paisaje.

Hablábamos durante toda la noche, pocas veces era un amor diurno.
Quizás eres la razón por la cual siento que la noche no es para dormir.
Siento que la noche es mas cuando logro vivir.
O al menos así me hacia sentir con cada mensaje nocturno

Nunca hubo un Hola, ¿Qué haces?
Era mas bien un : ¿Que pasaría si pudieras amarme dormida?
Le respondía que no importaba si yo estaba despierto o dormía
en sueños o despierto siempre la cuidaría.

Me enamoré  de no tener que pensar dos veces un mensaje para mandarlo.
Me enamoraba cada día más al escuchar con sus palabras que ella era mía.
Me enamoré de sus palabras porque eran de ella...
Y me enamoraba cada día más de ella porque ella decía que era mía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Buenas tardes

Mi amor, es un cuarto para las tres, vamos tarde. - ¿No es un cuarto para las dos? Cuando empezamos si, era un cuarto para los dos.